Vean “Irán,

un país aparentemente inmune a las corrientes feministas impulsadas hacia el final del siglo XX.

[pues] Hoy las mujeres [en ese país]están en plena rebelión callejera contra los ayatolás. Han perdido el miedo, han agarrado confianza y ya no se resignan a aceptar el status quo machista. La muerte hace tres semanas de una mujer de 22 años a manos de la policía moral, detenida por resistirse a cubrirse el pelo con un hiyab, ha desatado protestas en todo el país. Fueron mujeres jóvenes las que se rebelaron primero pero ahora se han unido hasta las colegialas.

En nuestros países occidentales la rebelión ha sido más sigilosa pero obedece al mismo impulso. Un incidente esta semana acá en España en el que unos chicos universitarios gritaron insultos (“putas ninfómanas” y tal) a unas universitarias causó bastante revuelo en los medios pero, lejos de representar un paso atrás para las mujeres, fue una expresión más de la creciente impotencia masculina frente a la ola que les arrasa. Las supuestas víctimas, sabiéndose del lado ganador, ni se inmutaron.

¿Qué hacer ante la inminente desigualdad de género?, se pregunta el autor Reeves y un creciente número de comentaristas. Nadie lo sabe. Lo único concreto que he visto es la sugerencia de que los niños empiecen el colegio un año después de las niñas porque ellas maduran antes. No sé. No lo veo. Yo siempre he tenido muy claro que las mujeres siguen siendo más maduras que los hombres -más sensatas, más sagaces, más astutas, más estratégicas- desde la infancia hasta la muerte. Lo que pasa es que por fin se ha impuesto la lógica de la realidad. No hay nada que hacer.

En la época victoriana había un dicho para las mujeres cuando llegaba el momento de enfrentarse al suplicio del acto sexual. â€œLie back and think of England”: algo así como “Relajate y pensá en la patria”.

Mi consejo para mi hijo sería relajate y disfruta. Esmérate en ser un buen objeto sexual. Vestite elegante, ve al gimnasio, aplicate botox en los labios, ponete implantes en los pectorales o en los glúteos, si hace falta. Si vas en serio te conquistarás a una abogada millonaria. Lo mismo le diría a todos los chicos de 22 años para abajo, y a los que están por nacer. Y agregaría que con suerte, si todo sigue por el camino señalado, la próxima vez que estalle una guerra no los llamarán a ustedes, las llamarán a ellas”

https://www.clarin.com/opinion/futuro-pertenece_0_70ajeQHHmK.html

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ellas son mujeres de ojos enormes.
Con ojos que cualquier mujer podría
desfigurar el mundo si se lo propusiera.
Pero, esas caras que surgen como debajo de un puñetazo, esos labios torcidos
que ni siquiera cubren la piedad de una mancha,
esos trazos que aparecen de pronto
como viejas bribonas;
en realidad no existirían
si cada uno de nosotros no los metiera diariamente
en las carteras de ellas