Tus valores, hijos de los nuevos tiempos, niños cafeteros, han encontrado modos de dar con sus caminos en varias aventuras y salir ilesos.

En bombas y cárceles, ilesos.

Inmunes a la realidad, ilesos.

Los pies en la arena, el balón corriendo, reventando sueños por todas partes

Cayendo al pavimento

Revolviendo fangos

Entre letras y discursos ya perdidos, ilesos niños cafeteros, mujeriegos y ciegos niños cafeteros brutos como los mudos mulos de la sierra a la que amanecieron resbalados desde tierno útero repleto de esperanzas soledades y miedos tejidos en la soga mortal que se les cierra en el pecho cada día, cada minuto deshecho entre temblores cafeteros, charcos, riscos, mulos, patos, pineos, guineos, zapotes, suicidios, caídas y techos