[Por Daniel Torres (ayer en este blog) —gastémonos otra década de descalabros por doquier obra del núcleo fuerte de esta ‘revolución’—]

Miguel Mario Díaz-Canel Bermúdez es la persona más despreciada, rechazada y repugnada hoy por el pueblo de Cuba. El títere que la casta de oligarcas, corruptos y mafiosos que mandan en Cuba designó para que ocupara el primer puesto en la jerarquía del poder en Cuba, como todos sabemos, es un completo vago, lerdo, incompetente, mediocre, inútil, sumiso y fracasado, que se ha ganado las mayores burlas de parte de un pueblo que ha sufrido las atroces consecuencias de cinco años de absoluta incompetencia, demagogia, destrucción y corrupción por parte de la tiranía, que ha arruinado a la isla de Cuba y ha provocado su mayor debacle económica en toda su historia, arrastrando a la pobreza a más del 80% de los cubanos, endeudando a toda la nación y entregando su soberanía nacional sin la menor gota de vergüenza. La dictadura cerró con broche de oro su labor de destrucción llevada a cabo a lo largo de seis décadas, regalándole a los cubanos cinco años en que virtualmente arrasó con lo poco que aún evitaba que la nación se consumiera irreversiblemente. A la izquierda platanera que habla de Macri, de Bolsonaro, de Lasso y de Piñera y se rasgan las vestiduras por la pobreza y la desigualdad existente en muchos de nuestros países latinoamericanos, hemos de dejarle claro que el absoluto desastre en que la dictadura ha sumido a Cuba, no tiene comparación posible con ninguna otra nación, descontando quizás a Venezuela, donde la marioneta de la casta mafiosa que manda en la isla ha arrasado con el país de las mayores reservas de petróleo en el mundo.
Lo que sigue no es más que un conjunto de evidencias del enorme retroceso que ha vivido Cuba en estos cinco años de “continuidad”. He tomado de la web artículos, entrevistas y testimonios que documentan estos cinco años en que el pueblo de Cuba sufrió el peor retroceso económico en toda su historia, que es palpable hoy al constatar a numerosos ciudadanos alimentándose de la basura, a los niños raquíticos y hambrientos, a los ancianos mendigando y pidiendo limosnas en plena calle, a adolescentes trabajando en plena calle y prostituyéndose para poder llevar algo de comida a la mesa familiar, a los que dejan sus salarios de miseria en los empleos del Estado para irse a servir en casa de otros a cambio de un plato de comida, a todos los que se han ido del país y ahora sostienen a sus familias, y a todos los compatriotas sin presente y mucho menos futuro en este régimen, desesperados por largarse de una vez de este infierno que les trajo Fidel Castro y ahora sus secuaces pretenden mantener eternamente.
(Esto es sólo una pequeña muestra del primer año de desgobierno)
Artículo del Diario Las Américas, julio de 2018. Entrevistan a varios cubanos:

“Considero positivo que Díaz-Canel esté siempre en las noticias. Se reúne todos los días con alguien”, señala Rosa y agrega:
“Pero un palo no hace monte. A Díaz-Canel lo veo con cara de persona azorada, escoltado por Ramiro Valdés o Machado Ventura. Luego hace preguntas manidas, da un discursito populista, pero hasta el momento no ha solucionado problemas hace mucho tiempo acumulados. Todavía no lleva tres meses en el poder, pero sigue dándole vueltas a la noria sin resolver nada. Los cubanos estamos cansados de tanta muela”.
Según Arturo, quien utiliza su viejo Ford de 1954 como taxi colectivo, “, si pasan cuatro o cinco años y sigue en eso y la situación no mejora, al guajiro de Villa Clara le pueden explotar en la cara todos los problemas que tenemos en Cuba”. (Aquí podríamos agregar que sí, le explotaron en la cara, pero ni siquiera hicieron falta cuatro años)

Diario Las Américas. Noviembre de 2018:
“tiene un discurso chato, aburrido y tercamente previsible. Sus comparecencias son cortas, como si intentara mantenerse en un segundo plano. (…) Tres o cuatro veces a la semana planifica reuniones ministeriales donde examina la gestión pública con la espalda recostada a una butaca giratoria y su mano derecha apoyada en el mentón, rodeado de pantallas televisivas que ofrecen estadísticas o sirven para una charla audiovisual con primeros secretarios provinciales del partido comunista (…) escucha absorto la sarta de pretextos, salpicados con mentiras, que prolijamente les cuentan sus subordinados, acerca del funcionamiento de las infraestructuras locales. La percepción existente entre muchos cubanos de a pie es que se trata de un presidente tímido, que no administra los designios de Cuba. Ha dicho públicamente que a menudo escucha consejos de Raúl Castro, su manager político. En los primeros seis de meses de su mandato se ha dedicado a reconocer el terreno. Pero nada ha resuelto.
Diario Las Américas. Diciembre de 2018:
“Esta gente (el régimen) debe colgar los guantes. Todo cada vez más caro y los salarios estancados. Vaya mierda de país”. Ofelia, una vecina del lugar, al agro de la Calle 19, del Vedado le llama el museo. “Hay de todo mi’jo, pero por los precios, se mira y no se toca”.
Melisa, ama de casa, tiene parientes en Miami. “Todos los años vienen varios a pasar estos días en Cuba, pero cada vez tienen que gastar más. Para la cena de Navidad, un pavo congelado les costó 46 cuc. De verdad que es un abuso”.
Sheila, vive viajando entre La Habana y Milán y afirma que cada año que pasa se nota más desabastecimiento en Cuba. “Este mercado era el mejor, mira ahora como está. Solo hay pavo congelado, paquetes de uvas y dos o tres tipos de turrones. No sé qué hace el gobierno con el dinero que le entra. Son tan inútiles que ni siquiera pueden mantener abastecidas las cadenas de tiendas que les generan ganancias altísimas”.
Héctor, abogado, su esposa y dos hijos, caminan con dos carritos desbordados de alimentos. “Se me fueron 309 fulas [dólares] en las compras. Se dice y no se cree.
En Párraga, barriada humilde en el sur de la capital, Glenda, quien gana 250 pesos limpiando pisos en un políclino, no piensa celebrar nada. “La cosa está que arde. No hay huevos, hay que hacer tremenda cola para comprar el pan y con lo que yo gano no me da pa’ comprar una pierna de puerco”.
Lo peor es que no se vislumbran buenas noticias. Para el año venidero, el neocastrismo ofrece más de lo mismo: planes con vistas al 2030 y el compromiso de que en una década acabarán con el déficit de viviendas en Cuba, y como música de fondo, los viejos discursos de Fidel Castro.”
Comentarios en Cubadebate. Diciembre de 2018:

“Hay que ver cómo está la situación en muchos lugares de cuba, que ni el pollo, ni el cerdo aparece, dime tu un pavo, esto en Moa está caliente, los precios por las nubes.”

“En Bayamo igual, no hay aceite, no hay pan, todo escaso y caro, y si es en las zonas rurales, mejor ni hablar, ni puerco hay, está todo muy triste y opaco.”
“Estos planes algún día se harán realidad? Hablando con mi familia en Palma Soriano me contaban que no había pollo en todo el municipio, tremenda escasez de pan y una cola inmensa en una tienda porque tampoco hay aceite.”

“La información que se brindó fue muy importante pero, el pueblo está más interesado en saber qué curso lleva el proceso de reunificación monetaria que cuántos cajeros automáticos tiene el banco.”

“Todo muy bien. Donde está la harina, el pan, el aceite, la cerveza nacional, etc..?”

“Hace mas de 1 anyo que no entra la Aspirina de 125 mg vital para la VIDA de cardiopatas, isquemicos y otros pacientes q tienen q tomarla a diario! Y asi se repiten los problemas con otros medicamentos controlados !!!! Hasta cuando se va a jugar con la VIDA de los cubanos??? La salud no entiende de justificaciones.”

“Dicen que recordar es volver a vivir…
pregúntale al aceite…”

“Y donde puedo encontrar harina para los bunuelos?
¿Y donde estan los huevos para hacer un flan?
¿Y donde esta la venta a precios MODICOS de carne de cerdo?
Confio y aguardo que antes que termine el ano todo este desabastecimento se haya acabado.”

Diario Las Américas. Diciembre de 2018:
Esa mañana, tras ser anunciado Díaz-Canel como nuevo gobernante, un tanto azorado y tímido leía el peor discurso que se recuerde de alguien que asume la presidencia. “No prometo nada”, resumía en su desastrosa estrategia presidencial. Y se declaraba ferviente seguidor de Fidel Castro y del ‘compañero Raúl’. Más transparente y sincero no pudo ser (…) nunca se vendió como reformista ni estadista de calibre. En todo caso es un mascarón de proa. Un tipo que sin complejos dice que todas las mañanas recibe consejos de su manager político, Raúl Castro. Es un político pragmático. Conoce al dedillo que el barco se hunde. Pero está formado por la vieja escuela fidelista, de resistir hasta el último suspiro.
Es evidente que el régimen de La Habana vive en otra dimensión. Díaz-Canel Anunció la apertura de una web gubernamental y un canal en You Tube. Y pidió que todos los ministros abrieran cuentas en Twitter y fueran activos en las redes sociales.
“¿En qué país vive el Canelo? Una hora de internet en cualquier zona wifi cuesta un peso convertible y el internet de datos en los móviles, el más barato, cuesta 7 cuc. Él cree que la gente se va a gastar un tercio de su salario pa’ chatear con ministros y funcionarios que nada resuelven. Es bobo o se hace.
Lo peor de la Cuba del 2018 no es la escasez de pan y huevos, de que el precio de la carne de puerco sube sin parar o de lo difícil que es adquirir leche en polvo en las tiendas por divisas. No. Lo que más asusta es la falta de futuro. No hay soluciones a la vista.”